y escribiendo esto, escuchando algo de orquesta, por qué no tendré mas música de Charles Trenet, ahora me refugiaré en no se quién, que suena como a depósito de caricias y que repite "me iré, me iré, me iré", si escribiera una despedida sería perfecto, pero escribo una recomendación, no cualquiera, una especial, a un ser de espanto, que de recordarlo me causa euforia de salir corriendo a golpearlo, traerlo de vuelta y repetir el último verso, sí, cuando le dije que "No" y él no entendía, o entendía cabalmente, pues así mismo volteó y se marchó, quizás por eso me molesta la cancioncita que no termina, por eso, os ruego, apague el equipo de sonido antes de escribir cualquier carta, si no quiere comenzar con firmeza y acabar deseando no haber comenzado.